MI HIJO QUIERE SER HADA

Hola a todos, queridos amigos, queridas amigas, queridas familias.

Creo que ya os he hablado en alguna ocasión del Hada Colorín, la maravillosa, estupenda y amadísima mascota de la clase de Tiranito.

 

EL HADA COLORÍN

 

El hada en sí no es gran cosa, tiene una melena a lo Lucrecia (la de los Lunnis), con mechas arcoíris, una naricilla naranja y un vestido (amarillo, morado, azul y rosa). Con mangas de volantes también ‘multicolorín’.

Todo en ella es discretísimo de la muerte, vamos. Pero lo que llama poderosamente la atención de mi hijo, es la varita mágica (a ver, que son de la clase 2-3 años, pero tontos del todo no. Y de ahí, amigos míos es de donde sale la magia).

Imagen sacada de aquí

 

TIRANITO NO QUIERE SER COLORÍN

 

A mi pequeño ‘Ex-Pancibola’, le gustan los coches, las camisetas con números (porque según él son de campeón de fútbol), pero lo que le gusta a rabiar, es el tema ‘brillibrilli’. No lo puede evitar, se le van los ojos a todo lo que tenga brillos. Y no hablo de sus zapatillas luminosas, ni de su patinete con luces en las ruedas, no. Hablo del ‘brillibrilli purpurinesco’. Ese que se deja ver (desde el espacio) en las secciones de ropa infantil de ‘marcas regulinchis’. Esas faldas con tutú, esas lentejuelas, ese rosa entre chicle y fucsia radiactivo, esos estilismos imposibles…

¡¡Y esas alas!!

 

Porque sí, oh, preocuponas mías, venden alas, diademas, bolsos, zapatos y cualquier accesorio que te pueda venir a la mente, tras ver un maratón de las genios más televisivas y horteras que han pisado Clan.

 

La equipación:

 

Porque hay que cuidar el detalle y ataviar a tu vástago con toda la sección “Barbie Putón”. O el estrambótico look se puede ver arruinado por un complemento normal, es decir, que no tenga polvos mágicos y brillos. (Como dato, el bolso y los zapatitos de tacón aunque no son imprescindibles, aportan al look).

Mi hijo, cada vez que tenemos a bien visitar un centro comercial, se siente irrefrenablemente atraído -cual polilla- ante el menor rastro de purpurina (o cómo él dice, polvos de magia).

 

TIRANITO QUIERE SER UN HADA CURSI

 

 

Y lo desea con todas sus fuerzas, de corazón. Por más que le explicamos que

la magia no sale del cajón de la abuela, es porque ella la ha metido antes…”

Él insiste, e insiste, e insiste… Argumentando que la ha visto, que la magia existe y es la magia, la que hace salir un Huevo Kinder del cajón de su abuela. No le bajas del burro, oye. Lo dice con tal convicción, que ya le veo como un pequeño hadito. Ains, mi duende saltarín. No me cuesta visualizar a Tiranito varita en ristre, surcando el cielo.

Porque él quiere volar y, oh madres que os dejáis llevar por la fantasía de vuestros retoños.

Un hada debe volar

 

Así que no veáis el disgusto que se ha llevado Tiranito, al descubrir que no podrá ir disfrazado de hada en Carnaval. Al menos, no en la guarde.

Aunque sí podrá llevar una camiseta morada o naranja (sus nuevos colores favoritos), colores -dicho sea de paso- que quedan fetén con los pantalones rojos del uniforme.

A ver, que también se podía elegir verde claro y azul claro. Pero mi hijo, habiendo morado o naranja de por medio… No había debate posible.

 

TENGO MIEDO

 

Miedo me da -también os lo digo- que cualquier día lo consiga; y la tontería termine con una madre trasmutada en…

“Coche de cadrredras, pedro que codrre muchízimo, pedro una badbadidad”

(No avanzamos una mierda con la pronunciación de la erre. Le sale una especie de acento ruso afrancesado).

 

Y aquí me tenéis

 

Dándolo todo como Hada Madrina, nombrada por Don Tiranito (rodilla al suelo y a golpe de varita fue la ceremonia. Preciosa, por cierto, algo íntimo, familiar, se echaron de menos unas juntas, o algún juglar haciendo cantares sobre el estilismo psicodélico, pero estuvo bien).

No me desenvuelvo mal, todo hay que decirlo, aunque por más brillibrilli que ponemos al asunto, no logramos -aún- crear magia… Ni volar.

Y vosotras, ¿os dejáis llevar por la imaginación de vuestros vástagos? ¿Os gustaría tener una varita?

(Aunque sea una cutrez improvisada con el palo de globo y en la punta una estrella, en gomaeva y purpurina)

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4 comentarios en “MI HIJO QUIERE SER HADA”

  1. Mira, yo no tengo descendencia ni sé si tendré, pero madre mía, si tengo un churumbel que quiere brilli brilli yo lo visto de hada robótica mágica y destructora/constructora de mundos o lo que me pida. Y si es niña también, como si quiere vestirse mi niña de obrera de la construcción, te digo yo que la pongo estupenda con brillibrilli y divina de la muerte xD

    Y eso es lo más bonito, que crea en esas cosas bonitas que no siempre se puede.

    Muy bonita entrada ^^

    .KATTY.
    @Musajue

    • Totalmente de acuerdo. Y no solo ser “indulgente” con los pequeños, debería ser extensible a los adultos también. A los adolescentes me los salto, porque ya van -sin pudor- como les da la gana (al menos eso creen, y por no llevarles la contraria…)
      Pero nos damos de bruces con la cruda realidad. La sociedad no está preparada -por ahora- para “tolerar” ciertos cambios de rol en la indumentaria. Y es por esa intolerancia absurda, que cuando permito a mi hijo (con tres años recién cumplidos) ir con las uñas pintadas, o con juguetes “de niña”, le expongo a comentarios ridículos que pueden mermar su autoestima.
      Un besazo enorme, Diva!!
      Y gracias por pasar

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