HOMEOPATÍA VS AGUA

la homeopatía me curó de sed
Milagro científico

Testimonios escalofriantes:

"La homeopatía me curó la sed"

 

Empezaré recordando:

 

La venta de clorito de sodio está prohibida en nuestro país, desde el 2010, por la Agencia Española del Medicamento.

 

¿La lejía cura el autismo?

 

No.

Pero un no contundente.

El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es un trastorno neurobiológico que, a día de hoy, no tiene cura.

 

La homeopatía, entre sus múltiples potingues, dice vender clorito de sodio (lejía).

Bueno, el reflejo de la lejía en el agua o, lo que es lo mismo, la estructura molecular del clorito de sodio en la memoria del agua, en que ha sido diluida.

 

Entonces, ¿por qué no prohíben la venta de homeopatía?

 

 

Porque te están vendiendo agua (a precio de semen de dinosaurio)

 

Amparados en argumentos tan sólidos como:

“No hacemos nada que la industria farmacéutica no haga.”

Sí, amigo, estás estafando al consumidor, atribuyendo propiedades imaginarias al agua.

 

Los farmacéuticos son el mal y se dedican a propagar enfermedades (vendiendo veneno, en vez de curar) por puro interés económico.”

La homeopatía no es gratis, porque lleva veneno (del bueno del caro), un veneno tan diluido que ni está.

 

“Nuestros productos no tiene efectos secundarios.”

Obvio, tampoco los tiene primarios.

 

“Las vacunas son más peligrosas.”

Las vacunas han demostrado eficacia, más allá de unos testimonios trasnochados.

 

 

Excusatio non petita, accusatio manifesta

 

Prueba y denuncia de la sencillez con la que, pseudociencias venidas a menos, se abren mercado…

Es la web creada por dos jóvenes Valencianos, para dar soporte científico a su libro “El arte de vender mierda

Fecomagnetismo

agua y homeopatía ¿es lo mismo?

 

Que se venda en farmacias, no significa que cure

 

Venden glóbulos de aguachirri como producto farmacéutico, asegurando que eso lleva azufre, veneno de vívora o sangre de unicornio. Lo mismo da*.

*Los remedios homeopáticos examinados, estaban tan diluidos, que no se pudo detectar una sola molécula de ingrediente activo.

La homeopatía se vende en farmacias sin receta (por su inocuidad).

El hecho de que se pueda expender sin receta, no hace, sino constatar que no es un medicamento.

 

Como producto inocuo*, necesita para su venta (en farmacias o cualquier lugar) un registro sanitario.

  • Este registro no otorga propiedades medicinales a los productos que lo llevan.
  • Es un trámite obligatorio, para ofrecer garantías de salubridad en su producción.
  • La venta de productos homeopáticos en farmacias (como los caramelos, tampones o colonias) no se debe a que cure ninguna enfermedad.

*Inocuo, siempre y cuando no lo uses como sustituto de una medicación real.

 

No es un medicamento

 

Los laboratorios que los fabrican, no necesitan realizar ensayos clínicos (por lo que no deben demostrar su eficacia frente a placebos, en largos ensayos a doble ciego ni na’).

Eso que se ahorran.

 

Por qué funciona esta industria

 

Se retroalimenta:

  1. Fabricantes de glóbulos de agua dulce sin escrúpulos (por omisión).
  2. Mentirosos de diploma y bata que viven del miedo y la desesperación (por comisión).
  3. Incautos que se sienten seguros con un arsenal terapéutico de primer orden (que pueden rellenar en cualquier grifo).
  4. Autoridades sanitarias, que favorecen la desinformación e infoxicación de la población.

 

La falta de respeto a los códigos deontológicos, tanto en medicina como en farmacia, sólo son una pequeña parte de este negocio.

 

La parte importante, el peso real, recae en el Estado que, como vigilante de la salud pública, debería actuar.

 

No hablo de prohibir su venta

 

Me refiero a informar al consumidor, mediante campañas orquestadas por las autoridades sanitarias, sobre las consecuencias devastadoras que conlleva abandonar un tratamiento, pautado por personal cualificado (tu médico o especialista), en detrimento de confiar la salud a un charlatán.

 

EL AGUA TIENE MÁS MEMORIA QUE TÚ

 

Y por ello, te la voy a refrescar.

 

Jaques Benveniste publicó (a finales de los años 80), en la revista Nature, un estudio experimental, sobre la memoria del agua.

Lo malo de los experimentos documentados, es que se pueden (o deberían) reproducir.

40 años después…

Nadie ha podido demostrar que, entre las virtudes del agua, esté la memoria.

 

Sección DIY

 

Necesitas:

  1. Agua
  2. Gotero homeopático
  3. Una coctelera

 

Haz recordar al agua, en tu casa

 

Este buen hombre de ciencia postula que, si depositas una gota* de producto homeopático en más agua y lo agitas (en una frecuencia de 105.7 MHz), la totalidad del agua es capaz de adoptar la misma estructura que el elemento homeopático. Adquiriendo, por arte de birlibirloque, sus propiedades sanadoras**.

Escupir agua de la risa

*Una gota es una medida cuantitativa imprecisa y, seguramente, la responsable de que este experimento no se pueda replicar.

**Se transmiten por vibraciones, formando estructuras dinámicas organizadas.

 

A esta soplapollez se la llama “Memoria del agua” y es la base de la homeopatía

 

 

El principio de similitud, una mezcla de sugestión e ignorancia

 

Si te has dado un golpe en la cabeza y te duele, es porque no te das otro mamporro mientras te echas un vaso de agua en la cara.

Según la homeopatía, lo que produce el síntoma lo cura.

Y eso es así, porque se restablece el equilibrio energético.

 

Suena ridículo, ¿verdad?

 

Entonces, ¿por qué usar lejía para la conjuntivitis?

Hombre, lejía no, lejía diluida.

 

Es decir, se la han enseñado, pero no la ha tocado (porque como ahora sabes, gracias a mi labor de documentación, la venta de lejía como principio activo de nada, está prohibida).

 

¿Las vacunas no se basan en ese mismo principio?

 

No.

Las vacunas se encargan de “adiestrar” al sistema inmunitario para reconocer (y atacar) a un determinado agente infeccioso.

 

Las vacunas son medicamentos biológicos, en los que se ha introducido un microorganismo (puede ser un virus o bacteria aletargado, atenuado, partes del mismo o, incluso, muerto), a fin de desencadenar una respuesta inmune.

 

Para que, tus anticuerpos serranos, sepan cómo hacer frente a ese microorganismo concreto, de encontrarse con él.

 

 

Memoria inmunitaria

 

Los anticuerpos tienen memoria, podríamos visualizarlo como una carta con la cara de cada virus o bacteria conocida (por tu sistema inmunitario), su poder de ataque y una serie de instrucciones para acabar con él.

 

A los que rechazan las vacunas… Un saludo!!

Os refresco la memoria.

Las vacunas salvan vidas. Y se cuentan por millones.

Gracias a ellas, se han erradicado (temporalmente y por zonas) la mayoría de enfermedades que antes eran letales.

 

Por lo que lo considero un acto de irresponsabilidad (ya no hacia a su propia salud, sino a la del conjunto de la sociedad). Ya que, esta moda (carente de base científica), puede suponer el retorno de enfermedades ya olvidadas en muchos países.

Si rechazas los medicamentos porque llevan mucha química, por coherencia, deberías evitar la rueda o la palanca, porque llevan mucha física.

 

La homeopatía, no introduce nada. Por lo que carece de fundamento preventivo y, mucho menos, curativo.

La supuesta “energía transcendente” que equilibra el agua milagrosa, no existe.

 

La dilución cuántica

 

PERO QUÉ DICES, FLIPADA

Ya sabes que me gusta usar la palabra cuántica para parecer lista.

 

Total, qué más da.

Estamos hablando de agua milagrosa

Y me permito licencias artísticas

 

Los homeópatas dicen que:

“A menos moléculas del principio activo, menos se dispersa la energía necesaria para equilibrar el organismo. Por lo que a más dilución, más poder.”

 

Yo lo llamo dilución cuántica

 

En la homeopatía se llega al diluir tanto el “presunto” principio activo, que es imposible encontrar una sola molécula, del mismo, en el recipiente.

 

 

Por eso es tan segura

 

  • No puedes sufrir una sobredosis de algo que no ingieres (ni en gota, ni en bolita, ni en forma de tetarroba -de ponerse de moda-).
  • No pasa nada si suspendes “el tratamiento”. Porque se te ha olvidado, no encuentras un herbolario (o al camello del parque que te las suministra).
    • Y no pasa nada. Porque, sencillamente, no has dejado de tomar nada.

En serio, su inocuidad está estrechamente ligada al hecho (irrefutable) de que no hace nada.

 

Pero cómo

 

Sencillo, a mayor dilución del principio activo:

  1. Menor presencia de moléculas curativas
  2. Menor repercusión en el organismo
  3. Menor efectividad

 

¿No es una estafa?

 

Particularmente insultante es la seguridad con la que (los detractores de las medicinas*), afirman que los productos homeopáticos, han sido diluidos deliberadamente, para aumentar su efectividad .

noticias sorprendentes y falsas sobre ciencia

*Medicamentos reales, de los que llevan principios activos y han demostrado eficacia para tratar determinados síntomas, trastornos y enfermedades en general. 

Te cagas.

 

Más DIY

 

Por esta regla de tres:

  1. Si añades una gota de jarabe para la tos a un litro de agua
  2. Y repites el proceso chorrocientas veces

El agua resultante no sólo llenaría una piscina, evitaría que tosiera todo el barrio, de por vida.

“Los farmacéuticos admiten que la ventanilla de seguridad se debe a que les dan asco los enfermos”

 

Y tú, ¿ya has descubierto cómo hacerte inmortal con el agua del grifo?

 

  Marujer